Sustentabilidad rentable: Lenovo transforma la economía circular como parte de su estrategia ESG

A través de servicios de recuperación de activos (ARS), la marca permite a los resellers locales sumar nuevas líneas de negocios. Alice Damasceno, Directora de Ciudadanía Corporativa, explicó el rol de la Fundación Lenovo en iniciativas de sustentabilidad y proyectos curriculares.

Alice Damasceno, Directora de Ciudadanía Corporativa y Comunicaciones ESG de Lenovo para América Latina.
Alice Damasceno, Directora de Ciudadanía Corporativa y Comunicaciones ESG de Lenovo para América Latina.

En resumen:

  • Monetización para el canal: A través de la comunidad Lenovo 360 Circle y el programa ARS (Asset Recovery Services), los distribuidores y resellers transforman la sustentabilidad en líneas de facturación concretas, combinando la mitigación del riesgo legal en borrado seguro de datos con trazabilidad ambiental para auditorías.
  • El peso crítico de las emisiones Alcance 3: Con metas científicas Net-Zero a 2050 aprobadas por SBTi, las emisiones indirectas de la cadena de valor y el consumo en manos del cliente representan el tramo más complejo de descarbonizar. Para CIOs, la adquisición de hardware verde se convierte en una variable contable no siempre bien comunicada.
  • Eficiencia térmica para la IA: Ante la densificación de centros de datos provocada por la IA generativa, la refrigeración líquida directa Lenovo Neptune reduce hasta un 40% el consumo eléctrico de infraestructura, complementada por manufactura con soldadura a baja temperatura (LTS) de patente abierta.
  • Impacto social y talento STEM: Desde Lenovo Foundation, la multinacional despliega proyectos curriculares en México, capacitación docente en Brasil y programas con Ashoka en Argentina para democratizar el uso de la IA, sumando alianzas con Chicas en Tecnología y Laboratoria para reducir la brecha de género en TI.

En el ecosistema tecnológico corporativo de América Latina, la sustentabilidad dejó de pertenecer a los folletos de relaciones públicas para transformarse en un ítem excluyente dentro de pliegos de licitación, matrices de riesgo y balances contables. Lo que antes se resolvía con iniciativas aisladas de reciclaje hoy demanda trazabilidad rigurosa sobre la cadena de suministro, eficiencia térmica en centros de datos frente a la explosión del cómputo para IA y un esquema de colaboración estrecha con distribuidores y canales.

En diálogo con Alice Damasceno, Directora de Ciudadanía Corporativa y Comunicaciones ESG de Lenovo para América Latina, en las oficinas de la compañía en el barrio de Núñez, Ciudad de Buenos Aires, la ejecutiva explicó cómo la hoja de ruta verde de la multinacional conecta de manera directa la rentabilidad de los resellers con las obligaciones regulatorias y de reporte que enfrentan los directores de tecnología (CIOs) en toda la región.

Vale aclarar que los antecedentes de Lenovo en la materia se remontan a 2007, cuando publicó su primer reporte ambiental antes de que se acuñara la sigla ESG, camino que profundizó en 2009 con su adhesión al Pacto Global de la ONU. Más tarde, la adquisición de Motorola en 2014 aportó su tradición filantrópica, base sobre la cual nació formalmente la Lenovo Foundation en 2018. 

El canal y la monetización de la economía circular

Para el canal de distribución tradicional, el desafío histórico radicó en traducir los postulados ecológicos en vías de facturación tangibles. Frente a esta necesidad, Lenovo estructuró dos plataformas centrales: la comunidad global Lenovo 360 Circle y el programa de Servicios de Recuperación de Activos (Asset Recovery Services – ARS).

“En 2021 empezamos lo que llamamos Lenovo 360 Circle, una comunidad de channel partners a los que invitamos para alinearnos en temáticas de sustentabilidad: no solo para que conozcan lo que hacemos nosotros, sino para incorporar lo que hacen ellos y arrancar proyectos conjuntos”, explicó Damasceno. Esta iniciativa agrupa a más de 800 socios globales en torno al ecodiseño y la economía circular.

En el terreno transaccional, el servicio ARS opera como el puente directo entre el canal, el cliente corporativo y la gestión de activos informáticos obsoletos. Damasceno subraya que este servicio atiende dos prioridades críticas en simultáneo: la ciberseguridad corporativa y el cumplimiento ambiental. “Al renovar, por ejemplo, un parque de 200 computadoras, garantizamos la extracción y entrega segura de la información corporativa al cliente, certificamos que no quedan datos residuales en los discos y ejecutamos el reciclaje formal con trazabilidad de logística inversa”, puntualizó la ejecutiva. De este modo, el canal puede empaquetar una solución que mitiga el riesgo legal de fuga de datos (bajo estándares como NIST) mientras entrega certificados ambientales útiles para auditorías de sustentabilidad.

A esto se suma la optimización logística física con prácticas como el bulk packaging (empaque a granel para flotas corporativas). “Si una empresa adquiere cien computadoras, no le enviamos cien cajas individuales con sus respectivos residuos. Enviamos un contenedor maestro consolidado. Esto minimiza el embalaje y reduce el volumen de descarte en depósitos y clientes”, añadió.

Metas científicas y el peso ineludible del “Alcance 3”

En la agenda de los directores de finanzas y compras corporativas, los compromisos de descarbonización ya no toleran cálculos aproximados. En enero de 2023, Lenovo marcó un precedente al convertirse en el primer fabricante de computadoras y teléfonos inteligentes cuyas metas Net-Zero fueron validadas formalmente por la iniciativa de metas basadas en la ciencia (Science Based Targets initiative – SBTi).

Alice Damasceno explica en qué consiste el compromiso Net-Zero de Lenovo.

“Este compromiso implica que para 2050 reduciremos un 90% de las emisiones absolutas en Alcances 1, 2 y 3, compensando únicamente el 10% residual mediante bonos certificados”.

Alice Damasceno, Directora de Ciudadanía Corporativa y Comunicaciones ESG de Lenovo para América Latina.

El plan contempla metas intermedias estrictas a 2030, que exigen reducir un 50% de las emisiones directas de sus propias fábricas e instalaciones (Alcance 1 y 2). En este frente, la compañía ya abastece el 90% de su consumo eléctrico global a partir de fuentes renovables, desempeño que respaldó calificaciones destacadas como el nivel AA+ en el Hang Seng Corporate Sustainability Index y la calificación máxima AAA en MSCI ESG Ratings.

Sin embargo, para los CIOs y los proveedores de tecnología, la verdadera complejidad reside en el Alcance 3 (Scope 3). “El Alcance 3 es el más retador para una compañía tecnológica, porque involucra toda la cadena de valor externa: los materiales de los proveedores, el transporte y, fundamentalmente, la energía que el producto consume mientras está en manos del cliente”, describió la vocera. Esta condición convierte a la elección del hardware en una variable crítica: incorporar equipamiento con un consumo energético optimizado y materiales reciclados posconsumo impacta positivamente en el inventario de emisiones de la empresa compradora. Más allá de lo comentado, resulta evidente que una parte de este desafío requiere para su resolución una potente vocación innovadora en materia de tecnología.  

La demanda energética de la IA y la búsqueda de eficiencia 

La aceleración de las cargas de trabajo vinculadas a la Inteligencia Artificial Generativa expuso a los centros de datos corporativos a un consumo eléctrico y una densidad térmica sin precedentes. En este escenario, la conversación sobre sustentabilidad se trasladó a la placa madre y la infraestructura de refrigeración.

Uno de los pilares tecnológicos destacados por Damasceno es la tecnología Lenovo Neptune, pionera en refrigeración líquida directa (Direct Water Cooling – DWC) para servidores de alta densidad. “Dentro del servidor corre una microcánula que distribuye agua directamente sobre los componentes críticos. En el mismo punto donde se genera la concentración térmica, el sistema disipa el calor”, explicó Damasceno. Esta arquitectura permite prescindir de salas masivas de aire acondicionado tradicional (CRAC/CRAH), logrando eficiencias térmicas de hasta el 100% en remoción de calor y reduciendo hasta un 40% el consumo eléctrico de infraestructura en data centers.

Esta búsqueda de eficiencia abarca todo el ciclo de diseño del silicio y la manufactura. Damasceno recuerda que en 2017 los equipos de ingeniería de Lenovo desarrollaron un método de soldadura a baja temperatura (Low-Temperature Solder – LTS), reduciendo significativamente la huella de carbono y el calor térmico en el montaje de placas. “Comenzamos a implementarlo internamente y luego liberamos la patente para uso abierto de toda la industria electrónica. Claro que buscamos competir y liderar comercialmente, pero iniciativas como esta benefician a todo el sector”, subrayó.

En paralelo, la reingeniería logística multimodal (combinando buque, ferrocarril y transporte electrificado por sobre el flete aéreo de alta emisión) permitió a la multinacional posicionarse de forma consistente dentro del Top 10 global en el prestigioso ranking de cadenas de suministro de Gartner (Gartner Supply Chain Top 25).

Talento STEM y diseño inclusivo en América Latina

La dimensión social del modelo corporativo de Lenovo en la región está canalizada a través de la Lenovo Foundation, establecida formalmente en 2018 para cerrar brechas de acceso digital e impulsar la formación en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).

“Invertir en educación STEM va mucho más allá de enseñar matemáticas o ciencias duras: es invertir en el pensamiento crítico y analítico, en la capacidad metodológica para abordar problemas complejos y encontrar soluciones junto a la tecnología”, puntualizó Damasceno.

Sobre el terreno regional, la ejecutiva detalló cómo este postulado se plasma en iniciativas curriculares y pedagógicas de alto impacto. “En México, trabajamos junto a la organización Movimiento STEM y las autoridades educativas en el desarrollo de guías pedagógicas para primaria, secundaria y nivel superior, analizando de forma concreta cómo debe integrarse la inteligencia artificial en ese recorrido. En Brasil, capacitamos a docentes de escuelas públicas para desmitificar la IA, ayudándolos a perderle el miedo y a incorporarla productivamente tanto en la planificación de sus clases como en la dinámica diaria con alumnos que ya conviven naturalmente con estas herramientas”.

En el Cono Sur y el resto de la región, el modelo combina la capacitación comunitaria con la reducción de la brecha de género en la industria de TI. “En Argentina —graficó la directiva— iniciamos hace tres años un trabajo conjunto con la oficina local de Ashoka que luego expandimos a toda América Latina, invitando a emprendedores sociales a formarse en inteligencia artificial para maximizar su impacto comunitario y ganar eficiencia operativa”. Esta agenda se complementa con alianzas formativas técnicas junto a organizaciones de referencia: “Articulamos programas con Chicas en Tecnología en Argentina, Geek Girls en Colombia y Laboratoria en Perú, México, Chile y Brasil, capacitando a mujeres en desarrollo de software y diseño de experiencia de usuario (UX). No se trata únicamente de formar recursos para el mercado laboral, sino de acercar referentes a las niñas para que sepan, desde pequeñas, que también pueden ser ingenieras o liderar en tecnología”, enfatizó.

La gobernanza sobre las nuevas tecnologías también alcanzó el desarrollo de hardware y algoritmos. Desde la Oficina de Diseño Inclusivo de Productos (Inclusive Product Design Office – IPDO) en Morrisville, Lenovo asegura que entre el 70% y el 75% de sus líneas cuenten con validación de ergonomía y accesibilidad para diversas fisonomías y capacidades. A nivel de software, un comité ejecutivo de IA supervisa que los despliegues algorítmicos respeten principios de privacidad, seguridad y mitigación de sesgos.

“Nuestra visión se sintetiza en Tecnología más inteligente para todos (Smarter technology for all). Vendemos productos, infraestructura y soluciones, pero la premisa irrenunciable es que la tecnología debe permanecer siempre al servicio de las personas y no al revés”, concluyó Damasceno.

Autor

  • Periodista de ciencia y tecnología, con más de dos décadas escribiendo para el canal de TI.

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