
Tania Karina Álvarez Mendoza, analista en Select, publicó su más reciente análisis, en el cual precisa que, la evolución del ecosistema de tecnologías de la información y comunicación (TIC) en México continúa mostrando señales de avance en el acceso a dispositivos y medios digitales. Los resultados de la Encuesta nacional sobre disponibilidad y uso de tecnologías de la información en los hogares (ENDUTIH) 2025 nos llevan a mirar más allá de la simple conectividad, el reto es comprender cómo distintos grupos se apropian de las herramientas tecnológicas para transformar su vida productiva, financiera y personal.

La analista en Select, presentó este análisis estructurado de los hallazgos más relevantes de la ENDUTIH 2025, centrado en las tendencias de uso y los contrastes que moldean el mercado tecnológico nacional.
La conectividad se acerca a la universalidad
El acceso a internet en México mantiene una tendencia de crecimiento sólido. En 2025, el país alcanzó los 104.9 millones de personas usuarias, lo que representa el 86.1% de la población de 6 años y más. Este volumen de adopción confirma que la red ha dejado de ser un servicio de valor agregado para consolidarse como infraestructura básica.

Este avance generalizado ha traído consigo una paulatina reducción de la brecha territorial. Mientras que el ámbito urbano alcanzó un 88.9% de penetración, el ámbito rural registró un 75.2%. La distancia entre ambos contextos se ha reducido a 13.7 puntos porcentuales, lo que demuestra que los esfuerzos de despliegue de infraestructura están rindiendo frutos fuera de las grandes ciudades.

Digitalización intergeneracional
Si bien es predecible que los nativos digitales lideren la adopción —con el grupo de 15 a 24 años alcanzando un 97.6% y el de 25 a 34 años un 96.5%— el dato más interesante es la integración de la tercera edad. La población de 75 años y más que utiliza internet pasó de un marginal 3.0% en 2015 a un 30.3% en 2025. Esto subraya la necesidad de diseñar interfaces más accesibles e inclusivas.

El ecosistema de dispositivos
El paradigma de acceso ha cambiado por completo. El 97.3% de las personas usuarias de internet se conecta a través de un teléfono celular inteligente, mientras que la computadora ha sufrido un declive pronunciado en su uso para conexión, cayendo al 36.2%. Paralelamente, el televisor inteligente (smartTV) se ha consolidado como el segundo gran punto de acceso, utilizado por la mitad de los internautas (50.0%).

A pesar del auge de la movilidad, el equipamiento de los hogares muestra una meseta. En 2025, el 44.7% de los hogares (17.7 millones) reportó contar con una computadora, hubo un ligero incremento respecto a 2024, en la perspectiva de la última década, este indicador disminuyó 0.2 puntos porcentuales, lo que puede ser un reflejo de que este dispositivo es una herramienta predominantemente para fines educativos o de trabajo.

El dominio del smartphone y sus patrones de uso
Con 103.2 millones de personas usuarias en 2025 (84.6% de la población nacional), el teléfono celular es el indiscutible rey de las TIC en México.

La forma en que estos dispositivos se conectan a la red es un indicador clave de la infraestructura de telecomunicaciones. El modelo híbrido domina ampliamente: el 72.8% de los usuarios aprovecha tanto redes wifi como su conexión de datos móviles, una señal clara de la flexibilización de los planes tarifarios y la omnipresencia del wifi residencial y laboral.

Contrastes en el tipo de uso
El acceso digital no significa uniformidad. Cuando observamos el propósito de uso del internet, surgen diferencias. En la comparativa urbano-rural, las asimetrías más graves no están en el consumo básico (como el audiovisual), sino en usos transaccionales y de productividad que generan valor económico. Existe una brecha de 21.7 puntos porcentuales en pagos vía internet, 20.9 puntos en compras de productos y 20.7 puntos en operaciones bancarias. El México rural está conectado, pero aún enfrenta barreras para integrarse plenamente a la economía digital.

Finalmente, analizando por género el uso de aplicaciones móviles, encontramos que la paridad en el acceso general (mujeres 84.5%, hombres 84.8%) esconde preferencias de apropiación diferenciadas. Aunque hay igualdad en el uso de mensajería (alrededor del 90%) y redes sociales (80.4% para ambos), los hombres utilizan más las herramientas de navegación (9.4 puntos de diferencia) y aplicaciones de juego. Por su parte, las mujeres dominan la edición de fotos o videos con 5.6 puntos de ventaja.

Conclusiones
En suma, la ENDUTIH 2025 dibuja el mapa de un país con acceso digital en plena consolidación, caracterizado por una marcada especialización en el uso de sus dispositivos. El teléfono inteligente se ha convertido en la extensión logística de nuestra rutina, el televisor inteligente en el centro del consumo audiovisual y la computadora en la herramienta de nicho para la generación de valor y trabajo especializado.
El gran aprendizaje es que la universalización del acceso debe acompañarse de una estrategia deliberada de apropiación productiva. Cerrar las brechas de valor transaccional en el ámbito rural y equilibrar las competencias digitales por género en el uso de aplicaciones especializadas son los verdaderos habilitadores para que el crecimiento de la infraestructura de telecomunicaciones se traduzca de forma efectiva en desarrollo económico para México.







