La videovigilancia empresarial en México vive una transformación acelerada, impulsada por la convergencia tecnológica, la adopción avanzada de la Inteligencia Artificial (IA) y la creciente demanda de plataformas más simples y eficientes de administrar, señala VIGI by TP-Link. De cara a 2026, el sector dejará atrás los sistemas aislados para evolucionar hacia ecosistemas unificados, diseñados para optimizar la operación, escalar con facilidad y fortalecer la toma de decisiones estratégicas.
De acuerdo con Cristian Hernández, Responsable de la Unidad de Negocio de Seguridad Electrónica en TP-Link, para el año que viene se identifican al menos tres grandes tendencias que marcarán la evolución del sector.
IA más accesible y orientada al negocio
La primera tendencia es la evolución de la Inteligencia Artificial en videovigilancia, que dejará de ser una herramienta técnica compleja para convertirse en un habilitador de valor para las organizaciones. “La IA ya no solo interpreta eventos básicos, ahora avanza hacia modelos basados en lenguaje natural, que permitirán búsquedas forenses más intuitivas y análisis de video mucho más rápidos y precisos”, explica Hernández.
Este tipo de analítica reducirá la carga operativa en centros de monitoreo, mejorará la respuesta ante incidentes y elevará la calidad de la información para la toma de decisiones en sectores como retail, hospitalidad, industria y educación.
Convergencia entre seguridad e infraestructura de red
La segunda gran tendencia es la convergencia tecnológica, es decir, la videovigilancia ya no puede concebirse sin una infraestructura de red robusta y administrable, especialmente ante el crecimiento del video en alta resolución y los entornos de alta densidad. “Ahora las empresas buscarán ecosistemas unificados, donde la red, la videovigilancia y otras tecnologías sean gestionadas desde una sola plataforma, sin complejidad ni costos ocultos”, señala el Responsable de la Unidad de Negocio de Seguridad Electrónica en TP-Link.
Actualmente, la infraestructura de red y los sistemas de videovigilancia suelen gestionarse en plataformas independientes, lo que obliga a las organizaciones a operar múltiples herramientas, invertir más tiempo en el análisis de la información y, en muchos casos, asumir costos adicionales por licenciamiento. Frente a este escenario, VIGI by TP-Link, con un enfoque claro en la optimización de la inversión de los usuarios finales y en la generación de nuevas oportunidades de negocio para los integradores, ha unificado ambas tecnologías en una sola plataforma de gestión, sin gastos adicionales ni costos ocultos.
Este enfoque permite a los responsables de TI y seguridad administrar cámaras, switches, access points y otros elementos críticos desde un solo dashboard, optimizando recursos y simplificando la operación diaria.
Centralización, escalabilidad y menor complejidad operativa
Una tercera tendencia clave es la migración hacia sistemas centralizados y escalables, capaces de gestionar múltiples sitios sin necesidad de infraestructuras costosas o licenciamientos complejos.
“Hoy el diferenciador ya no es solo la cámara o el sensor, sino la facilidad de administración y la capacidad de centralizar decenas o cientos de ubicaciones de forma sencilla”, afirma el ejecutivo. Este enfoque responde especialmente a las necesidades de cadenas de retail, operaciones logísticas y organizaciones con múltiples sedes, donde la estabilidad de la red y la gestión eficiente del video son críticas para el negocio.
De cara al futuro, la videovigilancia también estará cada vez más ligada a temas de regulaciones, debido a la naturaleza de la información que se maneja. “Estamos hablando de información crítica, como imágenes, patrones de comportamiento o reconocimiento de personas. La regulación será un factor clave y las organizaciones deberán estar preparadas”, concluye Hernández.








