DigiCert ha publicado su Encuesta sobre el Estado de la Confianza Digital 2024, en la que se comprueba cómo las empresas de todo el mundo están gestionando la confianza digital en sus organizaciones. Aunque la confianza digital sigue siendo un aspecto fundamental para todas las empresas. El último informe arroja una luz sobre la creciente brecha entre los “líderes” empresariales, aquellos que están teniendo como prioridad la confianza digital, y los “rezagados”, aquellos que aún tienen dificultades para implementarla.

La diferencia entre líderes y rezagados reveló algunas pistas y posibles mejores prácticas en lo que respecta a la confianza digital. El 33% de los “líderes en confianza” digital disfrutaron de mayores ingresos, mejor innovación digital y mayor productividad de los empleados. Podían responder más eficazmente a las interrupciones y los incidentes, en general estaban mejor preparados para la criptografía post cuántica y aprovechaban mejor las ventajas del Internet de las cosas. Por su parte, el 33% de las empresas rezagadas obtienen peores resultados en todas estas categorías y les resulta más difícil aprovechar las ventajas de la innovación digital. Además, los líderes eran más propensos a gestionar sus certificados de forma centralizada, a emplear tecnología de autenticación y cifrado de correo electrónico (S/MIME) y, en general, a emplear prácticas más maduras en la gestión de la confianza digital.

La encuesta de 2024 incluía una serie de preguntas para determinar lo bien (o mal) que lo estaba haciendo cada encuestado en una amplia gama de métricas de confianza digital. Una vez sumadas las puntuaciones, los encuestados se dividieron en tres grupos: líderes, rezagados e intermedios. Al comparar los resultados entre los líderes, los rezagados y los intermedios, se observaron diferencias notables como las siguientes:

  • Los líderes presentan muchos menos problemas en los sistemas centrales de la empresa (ninguna interrupción del sistema, pocas violaciones de datos y ningún problema legal o de cumplimiento).
  • Los líderes  no experimentaron problemas de cumplimiento de IoT
  • La mitad (50%) de los rezagados sí tuvieron problemas de cumplimiento de IoT
  • Los líderes también tienen muchos menos problemas debidos a contratiempos de confianza en el software; por ejemplo, ninguno de los líderes experimentó problemas de cumplimiento o compromisos de la cadena de suministro de software, en comparación con el 23% y el 77% de los rezagados, respectivamente.

“A medida que el panorama de las amenazas continúa expandiéndose, también lo hace la brecha entre las organizaciones que lideran la confianza digital y las que se están quedando atrás”, dijo Jason Sabin, CTO de DigiCert. “Los que entran en el grupo de los ‘líderes’ y los ‘rezagados’ saben muy bien quiénes son. El peligro, sin embargo, son aquellas organizaciones que caen en el medio y no están tomando medidas debido a una falsa sensación de seguridad”, agregó el ejecutivo.

“Para que las organizaciones sean campeonas de la confianza digital, deben comprender y aplicar activamente la estructura, los procesos y las actividades que la hacen posible”, afirma Jennifer Glenn, Directora de Investigación del Grupo de Seguridad y Confianza de IDC. “Esto incluye estar al día de los cambios en los estándares de la industria, mantener el cumplimiento de los requisitos normativos en cada geografía, gestionar el ciclo de vida de las tecnologías de confianza digital y extender la confianza a los ecosistemas digitales”. Las empresas que centran sus esfuerzos en la confianza digital -y la convierten en un imperativo estratégico para el negocio- los beneficios son notables, incluyendo un tiempo de actividad fiable, un menor riesgo de compromiso de los datos y una mayor confianza de los usuarios.” concluyó la ejecutiva.

 

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