
Alan Adolfo López Arenas, analista en Select, explicó que los indicadores económicos disponibles apuntan a que la Copa Mundial de la FIFA 2026 impulsó la actividad económica de la Ciudad de México durante junio. El aumento observado en las transacciones bancarias, el aumento del empleo formal, la movilidad urbana, el gasto turístico y el consumo a través de plataformas digitales sugiere que el torneo actuó como un choque positivo de demanda para distintos sectores de la economía capitalina.

Uno de los indicadores más representativos fue el comportamiento del consumo. Entre el 11 y el 30 de junio, el monto de las compras realizadas con tarjetas de crédito y débito aumentó 30.2% respecto al mismo periodo de 2025, mientras que el número de transacciones creció 44.7%. En conjunto, ambos indicadores muestran que el dinamismo no obedeció únicamente a compras de mayor valor, sino también a un incremento en la actividad comercial durante el torneo.
Este mayor consumo estuvo acompañado por un incremento en la movilidad. Durante junio, los sistemas de transporte público registraron 4.5 millones de viajes adicionales respecto al año anterior, al tiempo que las membresías temporales de Ecobici crecieron 47.5%. Asimismo, el sistema de movilidad comenzó a registrar pagos con tarjetas bancarias emitidas en 84 países, una señal del aumento en la presencia de visitantes internacionales. En conjunto, estos indicadores son consistentes con una mayor demanda por actividades recreativas, turísticas y comerciales asociadas al Mundial. El turismo también contribuyó a este dinamismo. De acuerdo con BBVA, el gasto realizado por turistas internacionales en la Ciudad de México aumentó 61.2% anual durante junio.

Los efectos del Mundial también fueron visibles en los nuevos canales de consumo. Las ventas de establecimientos afiliados a la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales crecieron durante el 2T26, mientras que las plataformas digitales registraron incrementos importantes en la demanda durante los partidos de la Selección Mexicana. Tanto Rappi como Uber Eats reportaron aumentos relevantes en su actividad y Uber registró más de 90 mil viajes hacia y desde el Estadio Azteca durante el torneo. Más allá del turismo, estos resultados sugieren que el evento impulsó el consumo cotidiano de los habitantes de la ciudad y aceleró la actividad de distintos servicios urbanos.
Ahora bien, estos resultados también admiten una lectura más cuidadosa. Si bien los distintos indicadores apuntan a un mayor dinamismo económico durante el Mundial, todavía es prematuro atribuir la totalidad de ese crecimiento al torneo. La mayoría de las cifras corresponde a estimaciones del Gobierno de la Ciudad de México o a información proporcionada por empresas participantes, por lo que aún no es posible aislar con precisión el efecto atribuible exclusivamente al torneo. Parte del crecimiento observado también podría responder a tendencias previas, como el mayor uso de pagos electrónicos y plataformas digitales, además de factores estacionales.
Con todo, la evidencia disponible sí permite concluir que el Mundial coincidió con un incremento importante en distintos indicadores económicos. La coincidencia de resultados en fuentes independientes —como instituciones financieras, plataformas digitales y sistemas de movilidad— fortalece la hipótesis de que el torneo generó un impulso sobre la actividad económica de la ciudad. Entonces, la discusión ya no parece centrarse en si hubo o no un impacto, sino en entender su magnitud, su duración y qué parte de ese crecimiento puede atribuirse realmente al torneo.






