Fotografía de una mujer trabajando en una oficina moderna. Está sentada frente a su escritorio concentrada utilizando una tablet con ambas manos. Sobre la mesa de trabajo oscura se encuentran una laptop abierta, un monitor negro, una libreta de apuntes, una taza blanca y algunos documentos impresos con gráficas de negocios.
Aunque la adopción tecnológica avanza con rapidez y el 45% de las Pymes ya ejecuta iniciativas digitales consolidadas, el verdadero desafío radica en dejar atrás los procesos manuales y lograr que estas herramientas trabajen de manera integrada.

La digitalización de las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) mexicanas ha avanzado de forma significativa. Sin embargo, muchas todavía dependen de procesos manuales para realizar tareas clave de su operación, lo que limita su capacidad de crecer, dificulta la toma de decisiones y genera ineficiencias que afectan directamente la productividad del negocio.

De acuerdo con Telefónica Movistar, durante los últimos tres años las PyMEs en México han adoptado soluciones digitales para transformar sus modelos de operación. De hecho, 6 de cada 10 ya adoptaron soluciones como Inteligencia Artificial (IA) generativa y ciberseguridad de red, mientras que el 45% ya ejecuta iniciativas de transformación digital consolidadas.

“Las compañías ya usan soluciones innovadoras para trabajo operativo, aunque todavía existe una brecha importante entre recopilar información y convertirla en una ventaja para liderar el negocio”, explica Javier Huerta, Country Manager de Flow en México, la paytech con espíritu innovador y expertise que convierte cada transacción en una experiencia humana.

En el caso específico de la automatización, las primeras inversiones que suelen realizar las PyMEs se enfocan en soluciones que generan resultados inmediatos. Desde la facturación electrónica, el envío de recordatorios y la gestión de prospectos hasta la programación de citas y la atención a clientes mediante canales online figuran entre las aplicaciones más frecuentes.

“Los clientes esperan respuestas rápidas, procesos ágiles y una experiencia consistente independientemente del tamaño de la empresa. Las soluciones digitales ayudan a cubrir esas expectativas sin necesidad de ampliar las estructuras operativas”, agrega Huerta.

Y esto no es sorpresa, pues de acuerdo con la plataforma Agiled, el 67% de los negocios usan al menos una herramienta de automatización, lo que permite ahorrar alrededor de 3.6 horas por semana en tareas manuales. 

En palabras de Javier Huerta, “la verdadera transformación digital no ocurre cuando una empresa incorpora más herramientas, sino cuando logra que estas trabajen de manera integrada. La capacidad de conectar ventas, pagos, facturación y atención al cliente permite obtener una visión más completa del negocio y tomar decisiones con mayor rapidez y precisión”.

¿Qué pueden hacer las Pymes?

Flow señala que el primer paso consiste en detectar cuáles son las actividades que consumen más tiempo y generan mayor fricción dentro de la operación. Algunas acciones que pueden ayudar a maximizar el valor de la automatización son:

  • Priorizar tareas de alto volumen
  • Integrar herramientas para evitar información duplicada
  • Capacitar a los equipos para aprovechar funciones avanzadas
  • Usar los datos generados para apoyar decisiones comerciales y financieras

“El verdadero valor de la automatización está en transformar datos y procesos en información útil para tomar mejores decisiones. Las empresas que logran conectar sus operaciones, eliminar tareas repetitivas y aprovechar la información disponible estarán mejor preparadas para competir y crecer en un entorno cada vez más digital”, concluye el Country Manager de Flow en México.

Autor

  • Periodista

    Periodista de TI y Ciberseguridad | Analista de Transformación Digital, Canales y Negocios Tecnológicos en México y Latam.

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