“Platicamos con Carlos Arturo Quiroga, Arquitecto de Soluciones en SOAINT, una empresa con más de 18 años de experiencia en servicios de TI, consultoría y soluciones, que apoya la transición digital de las empresas mexicanas. Nuestra conversación giró en torno a cómo impulsar la evolución del sector financiero con soluciones tecnológicas centradas en la interoperabilidad.”
Más allá de la transacción: ¿Cómo puede el sector financiero habilitar las plataformas de intercambio de servicios?
El sector financiero tradicionalmente se ha enfocado en ser intermediario y/o custodio del valor monetario. Sin embargo, con la tendencia en formalizar, reglamentar e implementar banca, finanzas y datos abiertos, hoy se le presenta una oportunidad de convertirse en habilitador de nuevos ecosistemas económicos. La infraestructura, seguridad y confianza que la banca ha construido son una base robusta para soportar plataformas donde el valor se co-crea a través del intercambio y trabajo en equipo, yendo mucho más allá del dinero. El futuro del liderazgo financiero no reside solo en optimizar las transacciones, sino en orquestar flujos de valor complejos que emergen de la colaboración, incluyendo servicios, activos intangibles y capital colaborativo.
Los modelos de plataformas están revolucionando la forma en que las empresas crecen y se conectan en el mundo digital.
¿Qué entendemos por plataformas?
Las plataformas de interoperabilidad actúan como intermediarios, conectando diferentes grupos (usuarios, empresas y proveedores de servicios) para facilitar el intercambio de bienes, servicios o información. Aunque las primeras implementaciones de plataformas fueron para crear modelos extractivos (como Uber o Airbnb), este artículo se centra en generar ideas hacia modelos que promuevan la co-creación y distribución equitativa del valor entre todos los participantes de una cadena de valor. El momento actual es una oportunidad para que el sector financiero ofrezca plataformas de intercambio financiero como núcleo de nuevos sistemas, donde se faciliten no solo transacciones monetarias, sino también el Intercambio directo y la valorización de servicios.
El primer reto es abandonar la idea de la plataforma como un simple mercado digital o un intermediario. En su lugar, debemos entenderlas en una dimensión más estratégica: como el sistema base (operativo) de toda una industria. Al igual que un sistema operativo tecnológico como Linux, iOS o Android no crea todas las aplicaciones, sino que habilita capacidades para los desarrollos de las mismas, una plataforma de negocios no provee todos los servicios, pero permite crearlos, para generar flujos de valor. Por lograrlo, establece elementos fundamentales, reglas del juego y protocolos de confianza que permiten a actores económicos especializados —proveedores, transformadores, logísticos, comercializadores— conectar sus propias capacidades como si fueran “aplicaciones” de servicio (APIs). La plataforma, por tanto, no es un actor más en la cadena, sino el entorno habilitador que estandariza las interacciones, reduce drásticamente la fricción y orquesta los flujos de valor, permitiendo que la verdadera innovación y eficiencia surjan de la colaboración a escala entre todos sus participantes.
Pero ¿Cómo crear nuevas oportunidades de innovación y colaboración?
Partiendo de entender cómo las plataformas permiten crear un modelo de negocio donde:
- Se puedan conectar los participantes, para desarrollar colaboración: Las plataformas actúan como un centro donde interactúan diferentes participantes, como compradores, vendedores, proveedores y consumidores. Facilitan estas conexiones sin poseer los bienes o servicios.
- Cuentan con escalabilidad: Las plataformas crecen aprovechando los efectos de red, donde su valor aumenta a medida que se unen más participantes. Por ejemplo, más usuarios atraen a más proveedores, y viceversa.
- Gestionan modelos de participación de ingresos y su intercambio: Las plataformas suelen generar ingresos mediante comisiones por transacción, suscripciones o publicidad. Por ejemplo, una plataforma podría cobrar una comisión por cada transacción u obtener ingresos de los anuncios que se muestran a los usuarios.
- Buscan la eficiencia e innovación: Al reducir la fricción en las transacciones y aprovechar la tecnología avanzada (como la IA y el análisis de datos), las plataformas crean mercados eficientes y mejoran la experiencia del usuario.
Una economía basada en plataformas de intercambio financiero se basa en canales digitales, interoperabilidad y sistemas de gestión de capacidades financieras (como ahorro, préstamo, financiamiento, inversión, arrendamiento/leasing, factoring entre otros) para facilitar las transacciones, conectando a compradores y vendedores mediante la tecnología. Es la evolución de los modelos tradicionales de transacciones directas, oficinas, tiendas físicas y negocios centralizados sin intermediarios digitales. Las plataformas facilitan la escalabilidad, la automatización y los servicios basados en datos, mientras que los modelos tradicionales priorizan la infraestructura fija, las interacciones personales y la propiedad directa de los recursos.
Para materializar estas ideas, imaginemos unos casos de uso:
- Una plataforma para la cadena de valor agrícola: Conectar a agricultores con proveedores de insumos, servicios de maquinaria, especialistas en logística y mercados o restaurantes locales. En lugar de requerir un crédito tradicional, el agricultor podría pagar por los servicios de maquinaria sobre una valoración de la cosecha futura, un intercambio de valor que la plataforma gestiona, traza y liquida de forma transparente para todos los participantes.
- Una plataforma para la industria creativa y de emprendimiento: Facilitar que un emprendedor lance un nuevo producto o servicio al mercado. La plataforma conectaría al emprendedor con un equipo de profesionales: diseñadores gráficos, expertos en marketing digital y estrategas de contenido. En lugar de un pago fijo o nómina, todos los participantes podrían acordar un porcentaje de la generación de valor durante un periodo definido, un modelo de riesgo e ingreso compartido que es orquestado y distribuido automáticamente por la plataforma.
- Manufactura como Servicio: La plataforma conecta fábricas con capacidad de producción ociosa con empresas que necesitan manufacturar un lote de productos sin invertir en maquinaria propia. La plataforma orquestaría toda la cadena: desde el proveedor de materia prima, pasando por la fábrica que realiza la transformación, hasta el servicio de control de calidad y la logística de entrega. El pago podría estar condicionado a la calidad certificada del lote final, un proceso verificado y liquidado a través de la plataforma.
El Rol del Sector Financiero como Facilitador del Consenso
¿qué pasaría si un banco pudiera financiar el crecimiento de una empresa no con un crédito, sino conectándola a una red de servicios que le proveen todo lo necesario para operar, a cambio de una participación en las transacciones de la red?”.
El “banco se convertiría en el sistema operativo de la confianza”, cuya función evoluciona para validar y garantizar no solo transacciones de dinero, sino intercambios de servicios. La entidad financiera actúa como un “fiduciario de valor” o un “catalizador del ecosistema”, garantizando la equidad y la transparencia para todos los participantes y generando ingresos a través de la orquestación y el éxito del ecosistema en su conjunto.
Para esto la entidad financiera deberá trabajar en cuatro pilares fundamentales:
- Confianza y Gobernanza: Una base inmutable que garantice equidad y transparencia. Con capacidades para crear y gestionar identidades digitales únicas, seguras y controladas por el usuario para cada participante (personas y empresas). Más allá del KYC tradicional, incorporando credenciales verificables de habilidades, certificaciones y roles. Habilidades para establecer y operar las reglas (“los acuerdos del ecosistema”) que sean definidas y modificadas con la participación de los miembros. Esto puede incluir mecanismos de calificación o votación o recomendación basados en la reputación o la participación. Integrar los requisitos regulatorios (financieros, fiscales, sectoriales) directamente en las transacciones de la plataforma, ofreciendo esta función como un servicio a los participantes y tecnologías de registro que permita mantener la inmutabilidad y auditoría de todas las transacciones de valor (intercambios de servicios, pagos, cumplimientos de acuerdos).
- Orquestación del flujo de Valor: Un motor que permita el intercambio fluido de servicios. Donde los participantes puedan ofrecer sus servicios como APIs en un gestor gobernado por la plataforma de intercambio de servicios, donde los puedan definir de forma estandarizada para que puedan ser descubiertos, comparados e intercambiados fácilmente. Capacidad para gestionar acuerdos de nivel de servicio (SLAs) y contratos comerciales en componentes ejecutables en la plataforma. Realizar la liquidación no solo de dinero, sino también de “servicios”, donde se pueda reflejar participación sobre la generación de valor, que permita Intercambio directo complejo (A paga a B con un servicio, B paga a C con otro, etc.). En el futuro se puede buscar crear sistemas de arbitraje y resolución de conflictos eficientes y justos, que pueden ser parcialmente automatizados (basados en datos de la plataforma) o contar con árbitros reputados del propio ecosistema.
- Inteligencia y Analítica del Ecosistema: Información para catalizar el crecimiento y la eficiencia. Capacidad para calcular indicadores para cada participante, basado en su historial de cumplimiento, la calidad de sus servicios (según feedback) y su contribución a la red. Habilidad para analizar los datos agregados y anonimizados del ecosistema para ofrecer a los participantes hallazgos sobre su desempeño, comparativos contra sus pares y predicciones de demanda futura. Utilizar IA para identificar sinergias potenciales y recomendar activamente colaboraciones. (Ej: “Hemos detectado que a las empresas que contratan el servicio de logística X, les aumenta la venta si contratan el servicio de marketing digital Y”).
- Gestión y Monetización del Modelo: Un marco que alinee el éxito del ecosistema con su rentabilidad. Con capacidades para diseñar modelos de negocio que se alejen de las comisiones por transacción y se basen en el valor generado. Habilidades para atraer, educar e integrar fácilmente a nuevos miembros en la plataforma, asegurando que entiendan cómo usarla y cómo obtener valor de ella. Y capacidades de ofrecer los APIs como “caja de herramientas” o marketplace para que terceros puedan construir sus propias soluciones sobre la plataforma, fomentando la innovación.
El Próximo Paso: De Intermediario a Gestor de flujos de Valor
La evolución del sector financiero más allá de la intermediación monetaria representa una oportunidad estratégica para habilitar nuevos ecosistemas económicos. Al adoptar un modelo de plataforma, no como un simple mercado digital, sino como el sistema operativo de una industria, el sector puede capitalizar la infraestructura, seguridad y confianza que ya han construido. La implementación de una arquitectura basada en la gobernanza, la orquestación de valor, la inteligencia de datos y modelos de monetización alineados al éxito del ecosistema, es la hoja de ruta para que la banca trascienda su rol tradicional. El objetivo final es transformarse en un verdadero “Gestor de flujos de valor” asociados a los ciclos productivos, cuyo liderazgo resida en la orquestación de flujos complejos para un futuro de colaboración y rentabilidad compartida, sobre los servicios tradicionales de captación (depósitos), intermediación financiera (préstamos y créditos), gestión de activos (inversión, pensiones), manejo de riesgos (seguros), entre otros.









