Zebra Technologies: Ciberseguridad estratégica para proteger la cadena de suministro en México

México registró más de 58 mil millones de intentos de ciberataques en el último año, colocándose entre los países más expuestos de América Latina. En este panorama, la adopción de inteligencia artificial y automatización por parte de los atacantes ha reducido drásticamente los tiempos de respuesta de las empresas, pasando de semanas a apenas unas cuantas horas. Ante esta vulnerabilidad, Zebra Technologies destaca la necesidad de proteger tanto los entornos de TI como la tecnología operativa (OT), asegurando dispositivos y flujos físicos de trabajo para garantizar la continuidad del negocio.

En el panorama industrial actual, la eficiencia y la seguridad de la cadena de suministro son más críticas que nunca. La creciente digitalización, si bien ha traído avances significativos en automatización y visibilidad, también ha expuesto a las organizaciones a vulnerabilidades operativas que pueden interrumpir la continuidad del negocio. Las empresas deben proteger tanto sus entornos de TI corporativos como la tecnología operativa (OT) en almacenes, centros de distribución, hospitales y tiendas al detalle.

Este problema es especialmente urgente a nivel local. México se ha convertido en uno de los países con mayor número de ataques en América Latina, registrando más de 58 mil millones de intentos de ciberataques durante el último año, según el Informe Global de Amenazas 2026 de FortiGuard Labs. Este volumen ubica al país entre los tres mercados más afectados de la región, junto con Brasil y Colombia, dentro de un territorio que acumuló 843.3 mil millones de intentos durante el año.

Además, se estima que el 60% de las empresas mexicanas ha sufrido un incidente digital; sin embargo, solo el 27% cuenta con servicios de protección especializados. Sectores operativamente clave como la manufactura, el comercio al detalle (retail) y la logística se encuentran entre los más expuestos al ransomware y la extorsión. En este contexto, la seguridad en los puntos de contacto operativos se ha vuelto fundamental para garantizar la continuidad del negocio. Esta tendencia deja al descubierto las vulnerabilidades del sistema y el uso creciente de la inteligencia artificial (IA) en estos ataques, el cual se ha incrementado casi un 90%, de acuerdo con cifras de la Universidad de Tecnologías Avanzadas (UNIAT).

Según Michael Zachman, Vicepresidente y Director de Seguridad de la Información (CSO) de Zebra Technologies, el uso de automatización e IA por parte de los atacantes ha reducido las ventanas de respuesta de las empresas de meses o semanas a tan solo unas cuantas horas.

“La ciberseguridad ya no se limita a proteger las redes corporativas o la nube. Hoy en día, un dispositivo móvil en un almacén o un hospital es un endpoint tan potente que, si se llega a vulnerar, puede dar acceso a partes sustanciales de la organización. Es por eso que el modelo “trae tu propio dispositivo” (BYOD) no es viable en entornos operativos de misión crítica”, afirmó Zachman.

Seguridad desde el diseño: Conectando la ciberseguridad con las operaciones diarias

En lugar de intentar enfrentar amenazas abstractas de ciberseguridad, las organizaciones deben mirar hacia adentro para asegurar y agilizar sus flujos de trabajo físicos de manera sólida. La clave está en construir una infraestructura tecnológica resiliente, capaz de anticipar, resistir y superar desafíos operativos. Esto implica invertir en soluciones que optimicen los flujos de trabajo al tiempo que añaden capas de verificación de activos físicos y visibilidad operativa en cada eslabón de la cadena de suministro.

Las soluciones de nivel empresarial están diseñadas para responder exactamente a estos retos operativos. A través de tecnologías avanzadas de identificación y captura de datos —incluidos escáneres especializados de código de barras, sistemas RFID y computadoras móviles de uso rudo—, las empresas obtienen un control total y seguimiento en tiempo real de sus activos físicos. Esto garantiza una trazabilidad de extremo a extremo, desde el piso de almacén hasta el punto final de entrega, asegurando que cada movimiento de activos esté verificado y contabilizado.

Asimismo, la integración de tecnologías de rastreo físico con un software robusto de gestión operativa y de almacenes permite a las organizaciones monitorear la salud de sus operaciones en tiempo real. Los equipos pueden identificar anomalías al instante, rastrear posibles fallas en el equipo y tomar medidas correctivas antes de que un cuello de botella menor se convierta en un retraso mayor. Este nivel de visibilidad operativa reduce los puntos ciegos y sienta las bases de la integridad en los flujos de trabajo físicos.

El factor humano: La ciberseguridad como un trabajo en equipo

Más allá de la tecnología, Zachman enfatizó la necesidad de traducir los riesgos técnicos en consecuencias comerciales reales, como tiempos muertos en la operación, pérdidas financieras o daños a la reputación de la marca. También promovió la creación de una cultura organizacional donde la seguridad sea una responsabilidad compartida entre TI, ingeniería, la cadena de suministro y el personal operativo de primera línea.

“Los colaboradores no deben ser vistos como el eslabón más débil, sino como la primera línea de defensa. Es fundamental fomentar un entorno donde un integrante del equipo pueda reportar de inmediato un tropezón o un clic accidental sin temor a represalias. Un reporte rápido es lo que permite contener un incidente a tiempo. La ciberseguridad es un deporte en equipo”, concluyó Zachman.

Autor

  • Periodista

    Periodista de TI y Ciberseguridad | Analista de Transformación Digital, Canales y Negocios Tecnológicos en México y Latam.

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