Fotografía de retrato en plano medio de Guy Diedrich, Senior VP y Global Innovation Officer de Cisco, vistiendo saco oscuro sobre camisa blanca, posando sonriente y con los brazos cruzados frente al muro con el logotipo corporativo de CISCO.
Guy Diedrich destaca el papel estratégico de la población joven y dinámica en México para la adopción acelerada de tecnologías emergentes.

La falta de preparación técnica en las empresas latinoamericanas abre una ventana de oportunidad ideal para que los canales actúen como consultores de confianza.

El éxito de cualquier implementación requiere que los socios fortalezcan primero la infraestructura de red y evolucionen hacia la ciberseguridad preventiva.

Adoptar una cultura verdaderamente ágil es vital para los distribuidores frente a la rápida convergencia tecnológica y la corta vida de las habilidades.

Derribar las barreras entre especialidades permite a los proveedores ofrecer plataformas unificadas que aceleran significativamente los ciclos de ventas.

Oportunidades comerciales en el panorama latinoamericano

En el marco del Cisco Connect 2026, los líderes de la industria profundizaron en cómo la infraestructura moderna y la capacitación continua permitirán a los partners tecnológicos capturar el inmenso valor de las tecnologías emergentes en la región. El mercado latinoamericano, caracterizado por su dinamismo, exige que el canal de distribución asuma un rol mucho más protagónico, dejando de ser un simple proveedor para transformarse en un guía indispensable que acompañe a las organizaciones en su transición hacia la modernización digital.

“América Latina, y muy especialmente países como México, se encuentra en una posición de absoluto liderazgo para la adopción de Inteligencia Artificial debido a que cuenta con una población joven, sumamente dinámica y altamente receptiva a las nuevas tecnologías; sin embargo, existe una marcada brecha comercial que los canales de TI deben aprovechar urgentemente para transformar esa receptividad en implementaciones tangibles”:

explicó Guy Diedrich, Senior VP y Global Innovation Officer de Cisco.

Para dimensionar el tamaño de este desafío que se traduce en negocio para el canal, es fundamental observar las métricas actuales del mercado corporativo. De acuerdo con los datos arrojados por el AI Readiness Index de Cisco, el cien por ciento de las empresas está inyectando capital en iniciativas de inteligencia artificial y más del setenta por ciento de ellas se enfrenta a la tremenda presión de mostrar resultados palpables en un periodo menor a seis meses, pero sorprendentemente solo el trece por ciento de los directores generales considera que su organización está verdaderamente preparada.

Fotografía en plano general de Guy Diedrich, Senior VP y Global Innovation Officer de Cisco, vistiendo traje azul sobre el escenario de Cisco Connect 2026 frente a una pantalla con la frase "Innovation is undergoing radical transformation".
Guy Diedrich presenta en Cisco Connect 2026 los retos de infraestructura y las oportunidades de negocio para el canal en América Latina.

Ese masivo ochenta y siete por ciento de corporativos que carecen de la preparación adecuada representa una de las oportunidades comerciales más directas y lucrativas de la década para el canal de distribución. Los socios de negocio tienen la tarea de intervenir como asesores de confianza, estructurando estrategias viables que ayuden a los clientes a transitar desde la simple intención de innovar hacia la ejecución de proyectos concretos que cuenten con un retorno de inversión claramente demostrado.

Retos de infraestructura y seguridad para los socios

No obstante, para poder capitalizar de manera inmediata estas masivas inversiones corporativas, los distribuidores enfrentan el reto ineludible de comenzar por los cimientos. Antes de vender soluciones complejas, el canal debe enfocarse en reforzar la infraestructura básica de conectividad de sus clientes, ya que, del mismo modo en que sucedió durante la explosión de Internet, la red continúa siendo la columna vertebral absoluta e irremplazable de cualquier innovación tecnológica moderna.

“Sin una red verdaderamente robusta y segura, ninguna empresa en el mundo podrá aprovechar el enorme potencial de la inteligencia artificial de manera sostenible, sobre todo si consideramos que la automatización ha multiplicado la frecuencia y la sofisticación de los ciberataques, elevando los volúmenes de amenazas a niveles masivos que requieren una defensa impecable”.

Este incremento exponencial en las amenazas informáticas obliga al canal de distribución a replantear por completo la forma en que empaqueta y comercializa sus servicios de protección. En este nuevo y complejo escenario, la estrategia de ciberseguridad que ofrezcan los socios debe evolucionar forzosamente, abandonando los esquemas tradicionales de detección y respuesta para adoptar un modelo avanzado de predicción y prevención en tiempo real, el cual debe estar integrado directamente en la infraestructura de la red.

La urgencia de adoptar una cultura verdaderamente ágil

Uno de los mayores desafíos que enfrentan los socios en la actualidad es la tentación de enfocarse únicamente en la tendencia del momento. Adoptar un enfoque estrictamente centrado en la inteligencia artificial puede cegar a las organizaciones comerciales y a los canales, provocando que se concentren exclusivamente en una sola tecnología en lugar de preparar sus operaciones para los múltiples cambios que exige el mercado a corto y mediano plazo.

“Ser ‘Agile First’ significa construir y fomentar una sólida cultura de aprendizaje dentro del canal donde la capacitación constante se convierta en el motor principal del negocio, un apoyo fundamental si tomamos en cuenta que la vida útil de las habilidades técnicas actuales se ha reducido drásticamente a un periodo de solo 18 a 24 meses”.

Esta mentalidad ágil es el único blindaje real para el canal frente a un panorama donde la tecnología evoluciona de manera aceleradamente convergente. Innovaciones como la inteligencia artificial autónoma, la computación cuántica y la inminente tecnología neuromórfica se están combinando en tiempo real, por lo que los distribuidores deben ser capaces de adaptarse rápidamente a esta convergencia para garantizar que las soluciones que integran no se vuelvan obsoletas en cuestión de meses.

Hacia una arquitectura unificada y centrada en lo humano

Para superar las fricciones del mercado y monetizar los proyectos de una manera mucho más ágil y efectiva, los canales de distribución tienen la obligación de derribar de una vez por todas las barreras tradicionales que existen entre sus diferentes especialidades. La práctica de separar tajantemente los departamentos de redes y de ciberseguridad ya no es sostenible, pues en la era actual todo está interconectado y los clientes demandan arquitecturas tecnológicas completamente consolidadas.

Fotografía en plano medio de Guy Diedrich, Senior VP y Global Innovation Officer de Cisco, vistiendo saco azul marino, sentado en la cabecera de una mesa de centro de negocios durante una sesión ejecutiva.
Guy Diedrich argumenta la importancia de adoptar una mentalidad ágil de aprendizaje continuo frente a la rápida convergencia tecnológica.

“A través de plataformas profundamente integradas y paneles de control unificados, el canal puede ofrecer una visibilidad completa sobre el estado de la red, el rendimiento operativo y las amenazas en tiempo real; además, a medida que la inteligencia se vuelve más artificial, el elemento humano cobra mayor relevancia, disparando la demanda por habilidades blandas como el pensamiento crítico, la lingüística y el razonamiento ético”.

Al simplificar la gestión para el cliente final mediante estos paneles unificados, el canal de distribución no solo mejora la experiencia del usuario, sino que logra acelerar significativamente sus propios ciclos de venta. Esta consolidación tecnológica permite a los socios reducir la complejidad operativa y presentar propuestas de valor mucho más contundentes, claras y fáciles de justificar financieramente ante las juntas directivas de las empresas compradoras.

Finalmente, es crucial que los distribuidores comprendan que establecer marcos de gobernanza y límites claros en el uso de estas tecnologías no representa un freno para sus ventas ni para la innovación de sus clientes. Por el contrario, contar con estos parámetros éticos y de seguridad bien definidos funciona como un gran apoyo que permite a las empresas avanzar con mucha mayor velocidad, transformando la pregunta de los próximos años de un simple “¿podemos desarrollarlo?” a un profundo y estratégico “¿debemos hacerlo?”.

Autores

  • Periodista

    Periodista de TI y Ciberseguridad | Analista de Transformación Digital, Canales y Negocios Tecnológicos en México y Latam.

  • Country Manager México

    Director ITseller Mexico & Mediaware Latam

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