
Las organizaciones están convirtiendo la ergonomía en el trabajo híbrido en una prioridad para mejorar la productividad, el bienestar de los colaboradores y la eficiencia de los espacios de trabajo mediante soluciones tecnológicas especializadas.
Para distribuidores e integradores, la creciente demanda de soluciones orientadas a la ergonomía en el trabajo híbrido abre nuevas oportunidades para desarrollar proyectos de mayor valor agregado en conectividad, seguridad, movilidad y productividad.
Kensington impulsa un portafolio que integra innovación, sostenibilidad y desempeño, demostrando que la ergonomía en el trabajo híbrido también contribuye a reducir el impacto ambiental mediante productos duraderos y fabricados con materiales reciclados.
El acompañamiento al canal, la disponibilidad de inventario y la asesoría especializada consolidan la estrategia de Kensington para responder a un mercado donde la ergonomía en el trabajo híbrido se ha convertido en un factor clave para la transformación de los espacios laborales y el crecimiento de los negocios.
La ergonomía en el trabajo híbrido se ha convertido en uno de los principales motores de transformación dentro del mercado de accesorios empresariales. Lo que hace algunos años era visto como un conjunto de productos destinados únicamente a mejorar la comodidad del usuario, hoy forma parte de las estrategias de productividad, bienestar y eficiencia que implementan organizaciones de todos los tamaños.
Este cambio responde a una realidad evidente: millones de profesionales ya no trabajan exclusivamente desde una oficina corporativa. Alternan entre casa, espacios colaborativos, salas de juntas, cafeterías y oficinas flexibles, lo que obliga a contar con herramientas que permitan mantener el mismo nivel de desempeño sin importar el lugar desde donde desarrollen sus actividades. Bajo este contexto, la ergonomía en el trabajo híbrido comienza a influir no solamente en la experiencia del usuario, sino también en las decisiones de compra de las empresas y del canal especializado.
Rodrigo Conde explica que esta evolución también ha modificado la manera en que las organizaciones perciben el valor de los accesorios tecnológicos.
“Buscamos desarrollar productos considerando tres factores fundamentales: seguridad, productividad y ergonomía. Queremos que la protección nunca represente un obstáculo para el usuario y que cada solución contribuya a mejorar su desempeño diario dentro de cualquier entorno de trabajo”,
explicó Rodrigo Conde, Marketing, Operaciones & Product Manager en Kensington.
La declaración refleja una tendencia cada vez más visible en el mercado: los accesorios dejaron de competir únicamente por precio y ahora lo hacen por la experiencia que ofrecen al usuario, la durabilidad de los materiales y la capacidad para integrarse a nuevos modelos laborales.
Ergonomía en el trabajo híbrido impulsa una nueva generación de espacios laborales
El regreso gradual a las actividades presenciales no significó abandonar el trabajo remoto. Por el contrario, muchas organizaciones consolidaron esquemas híbridos que hoy forman parte de su cultura laboral. Este escenario incrementó la demanda de escritorios ajustables, brazos para monitor, bases para portátiles, teclados ergonómicos, estaciones de acoplamiento, filtros de privacidad y otros accesorios que permiten replicar una experiencia profesional prácticamente desde cualquier lugar.
De acuerdo con Rodrigo Conde, el usuario actual posee un nivel de conocimiento mucho mayor que hace algunos años. Ya no acepta cualquier periférico; ahora compara especificaciones, conoce las ventajas de una docking station, identifica diferentes resoluciones de pantalla y comprende cómo una configuración ergonómica puede influir directamente en su productividad.
“Hoy el usuario está mucho más educado. Conoce qué monitor utiliza, sabe qué docking station necesita y entiende cómo maximizar toda la solución dentro de su entorno laboral y de su hogar. Eso ha cambiado completamente la forma en que adquiere tecnología”.
Esta evolución también ha modificado la conversación con el canal de distribución. Mientras anteriormente la atención se centraba en vender un dispositivo específico, ahora la prioridad consiste en diseñar soluciones completas que integren conectividad, movilidad, seguridad física y bienestar laboral. Para fabricantes, distribuidores e integradores, esto representa la posibilidad de incrementar el valor promedio de cada proyecto mediante propuestas que resuelven múltiples necesidades dentro de un mismo espacio de trabajo.
Asimismo, la optimización de oficinas corporativas ha favorecido la incorporación de accesorios capaces de aprovechar mejor superficies reducidas sin comprometer la comodidad del usuario. Brazos articulados para monitores, estaciones de trabajo compactas y soportes para computadoras portátiles permiten liberar espacio útil y mejorar la postura durante largas jornadas laborales, aspectos que cada vez reciben mayor atención por parte de las áreas de Recursos Humanos y Tecnología.
Kensington y la ergonomía en el trabajo híbrido fortalecen la productividad y la seguridad

La transformación de los espacios laborales también está modificando la manera en que las organizaciones entienden la productividad. Hoy no basta con entregar una computadora portátil al colaborador; el verdadero reto consiste en crear un entorno que le permita desempeñarse con comodidad, reducir la fatiga física y mantener la continuidad operativa sin importar si trabaja desde casa, una oficina corporativa o un espacio compartido. En este escenario, la ergonomía en el trabajo híbrido se convierte en un elemento estratégico que impacta tanto el bienestar de las personas como los resultados de las empresas.
Dentro de esta evolución, la conectividad ocupa un papel igual de relevante. El incremento en el uso de múltiples pantallas, periféricos, dispositivos móviles y aplicaciones empresariales exige soluciones que simplifiquen la experiencia del usuario sin sacrificar rendimiento. Las estaciones de acoplamiento, los teclados especializados, los mouse ergonómicos y los accesorios diseñados para optimizar cada espacio de trabajo responden precisamente a esa necesidad de integrar productividad y comodidad en una misma plataforma.
Rodrigo Conde explica que esta evolución también ha impulsado el desarrollo de un portafolio mucho más amplio, pensado para cubrir necesidades específicas de diferentes industrias y perfiles de usuario, desde oficinas corporativas hasta ambientes industriales donde los periféricos deben soportar condiciones más exigentes.
“Esperamos ampliar considerablemente nuestro catálogo con mayor profundidad en líneas de conectividad y teclados ergonómicos. También incorporaremos productos especializados, como teclados completamente lavables para ambientes industriales, químicos o alimenticios, además de soluciones recargables que responden a necesidades específicas del sector empresarial”.
Este tipo de desarrollos responde a un mercado que ya no demanda únicamente dispositivos convencionales. Empresas de manufactura, laboratorios, hospitales y organizaciones con procesos altamente regulados requieren equipos capaces de soportar protocolos estrictos de limpieza, resistencia y durabilidad, sin afectar la experiencia del usuario. Al mismo tiempo, las compañías buscan reducir costos operativos mediante accesorios que disminuyan el consumo de baterías desechables o simplifiquen la administración de los equipos distribuidos entre cientos de colaboradores.
La ergonomía en el trabajo híbrido también se relaciona con la capacidad de aprovechar mejor el espacio físico disponible. La reducción de oficinas tradicionales y el crecimiento de estaciones compartidas obligan a maximizar cada escritorio mediante soportes para monitores, bases para computadoras portátiles y soluciones que permitan adaptar rápidamente el entorno a distintos usuarios. De esta manera, la inversión en accesorios deja de verse como un gasto adicional para convertirse en una herramienta que mejora la eficiencia operativa y favorece una experiencia laboral más cómoda.
Otro aspecto que ha cobrado relevancia es la protección de la información. A medida que el trabajo híbrido se consolidó, aumentó el número de colaboradores que realizan actividades desde cafeterías, aeropuertos, hoteles o espacios públicos. Esta nueva realidad incrementó la necesidad de proteger tanto los dispositivos como la información visualizada en pantalla.
Rodrigo Conde señala que este cambio modificó incluso el comportamiento de compra de los clientes, quienes hoy muestran un interés creciente por soluciones orientadas a preservar la privacidad de los datos sin afectar la movilidad del usuario.
“El usuario ya trabaja en entornos que no siempre son seguros. Eso ha incrementado significativamente la demanda de filtros de privacidad, diademas y webcams. Antes los filtros se adquirían principalmente para computadoras portátiles; ahora vemos una demanda muy importante en monitores de gran formato porque las personas buscan proteger la información sin importar dónde estén trabajando”.
Esta tendencia confirma que la ergonomía en el trabajo híbrido ya no puede analizarse únicamente desde la perspectiva física. También involucra aspectos relacionados con la seguridad, la privacidad, la continuidad del negocio y la experiencia digital de los colaboradores. Las organizaciones buscan soluciones integrales capaces de responder simultáneamente a estos desafíos, mientras que el canal encuentra nuevas oportunidades para desarrollar proyectos de mayor valor agregado mediante consultoría especializada y portafolios más completos.
La evolución del mercado demuestra que las empresas ya no adquieren únicamente accesorios tecnológicos; invierten en plataformas de productividad que permitan mantener la eficiencia de sus equipos de trabajo durante los próximos años. Esa transición está redefiniendo el papel de fabricantes, distribuidores e integradores, quienes ahora participan desde etapas mucho más tempranas en el diseño de espacios laborales adaptados a los nuevos modelos de colaboración.
¿Cómo puede el canal capitalizar la ergonomía en el trabajo híbrido?
El crecimiento de la ergonomía en el trabajo híbrido también está modificando la forma en que fabricantes y distribuidores construyen relaciones comerciales. En un mercado donde el usuario final llega cada vez más informado sobre las tecnologías que necesita, el diferenciador ya no radica únicamente en ofrecer disponibilidad de inventario o precios competitivos. La verdadera ventaja competitiva consiste en acompañar al cliente durante todo el proceso de adopción de soluciones, desde la identificación de necesidades hasta la implementación final.
Ese enfoque ha llevado a Kensington a fortalecer una estrategia donde el canal ocupa un papel central. En lugar de concentrarse únicamente en la comercialización de productos, la compañía busca convertirse en un aliado para distribuidores e integradores, apoyándolos con demostraciones, asesoría técnica y acompañamiento durante el desarrollo de proyectos. La intención es que cada oportunidad de negocio se traduzca en una solución completa para el usuario y no únicamente en la venta de un periférico.
Rodrigo Conde explica que este modelo responde a la naturaleza del mercado B2B, donde los ciclos de venta suelen extenderse durante varios meses y requieren un seguimiento cercano para garantizar el éxito de cada implementación. “Siempre estamos abiertos a apoyar al canal. Muchas negociaciones empresariales pueden durar hasta un año y durante todo ese tiempo buscamos mantener estabilidad en precios, acompañamiento y disponibilidad de producto para que los distribuidores puedan desarrollar sus proyectos con confianza”.
Mantener esa cercanía también implica asegurar inventario suficiente para responder a temporadas de alta demanda y a proyectos empresariales de gran escala. Durante la entrevista, Rodrigo Conde explicó que una de las prioridades para la segunda mitad del año consiste precisamente en fortalecer la disponibilidad de producto tanto para mayoristas como para el mercado de retail, con el objetivo de evitar retrasos derivados de factores logísticos internacionales.
La ergonomía en el trabajo híbrido representa, además, una oportunidad para que el canal incremente el valor promedio de sus proyectos. En lugar de comercializar únicamente computadoras o monitores, ahora es posible integrar soluciones completas conformadas por brazos para monitor, docking stations, teclados ergonómicos, mouse especializados, bases para portátiles, filtros de privacidad y sistemas de seguridad física. Este enfoque permite atender necesidades mucho más amplias y fortalecer la relación con los clientes mediante propuestas consultivas.
Otro elemento diferenciador es el respaldo que la compañía ofrece durante el proceso comercial. Rodrigo Conde destaca que el objetivo no consiste en saturar al distribuidor con capacitaciones teóricas, sino facilitarle herramientas que permitan demostrar el valor de cada solución directamente frente al cliente.
“Nuestros productos son completamente vivenciales. Podemos explicar todas sus características, pero realmente el usuario entiende su valor cuando los utiliza. Por eso ponemos equipos de demostración a disposición del canal y acompañamos cada proyecto para resolver dudas directamente con el cliente final”.
Este esquema resulta especialmente relevante en un mercado donde los usuarios comparan experiencias antes que especificaciones técnicas. La posibilidad de probar un teclado ergonómico, experimentar la movilidad de un brazo para monitor o comprobar la facilidad de uso de una estación de acoplamiento facilita la toma de decisiones y fortalece la confianza en la solución propuesta.
Para el ecosistema de distribución, esta estrategia también significa reducir barreras de entrada hacia nuevos segmentos de negocio. Integradores especializados en infraestructura tecnológica pueden ampliar su oferta hacia proyectos de bienestar laboral, mientras que distribuidores enfocados en cómputo encuentran oportunidades para incrementar su ticket promedio mediante accesorios que complementan la inversión principal de sus clientes.
La ergonomía en el trabajo híbrido también abre espacio para nuevos servicios de valor agregado. Diagnósticos de estaciones de trabajo, asesoría para optimización de oficinas híbridas, diseño de espacios colaborativos y programas de renovación tecnológica son algunas de las iniciativas que el canal puede incorporar para diferenciarse dentro de un mercado cada vez más competitivo.
¿Cómo puede el canal capitalizar la ergonomía en el trabajo híbrido?
El crecimiento de la ergonomía en el trabajo híbrido también está modificando la forma en que fabricantes y distribuidores construyen relaciones comerciales. En un mercado donde el usuario final llega cada vez más informado sobre las tecnologías que necesita, el diferenciador ya no radica únicamente en ofrecer disponibilidad de inventario o precios competitivos. La verdadera ventaja competitiva consiste en acompañar al cliente durante todo el proceso de adopción de soluciones, desde la identificación de necesidades hasta la implementación final.
Ese enfoque ha llevado a Kensington a fortalecer una estrategia donde el canal ocupa un papel central. En lugar de concentrarse únicamente en la comercialización de productos, la compañía busca convertirse en un aliado para distribuidores e integradores, apoyándolos con demostraciones, asesoría técnica y acompañamiento durante el desarrollo de proyectos. La intención es que cada oportunidad de negocio se traduzca en una solución completa para el usuario y no únicamente en la venta de un periférico.
Rodrigo Conde explica que este modelo responde a la naturaleza del mercado B2B, donde los ciclos de venta suelen extenderse durante varios meses y requieren un seguimiento cercano para garantizar el éxito de cada implementación. “Siempre estamos abiertos a apoyar al canal. Muchas negociaciones empresariales pueden durar hasta un año y durante todo ese tiempo buscamos mantener estabilidad en precios, acompañamiento y disponibilidad de producto para que los distribuidores puedan desarrollar sus proyectos con confianza”.
Mantener esa cercanía también implica asegurar inventario suficiente para responder a temporadas de alta demanda y a proyectos empresariales de gran escala. Durante la entrevista, Rodrigo Conde explicó que una de las prioridades para la segunda mitad del año consiste precisamente en fortalecer la disponibilidad de producto tanto para mayoristas como para el mercado de retail, con el objetivo de evitar retrasos derivados de factores logísticos internacionales.
La ergonomía en el trabajo híbrido representa, además, una oportunidad para que el canal incremente el valor promedio de sus proyectos. En lugar de comercializar únicamente computadoras o monitores, ahora es posible integrar soluciones completas conformadas por brazos para monitor, docking stations, teclados ergonómicos, mouse especializados, bases para portátiles, filtros de privacidad y sistemas de seguridad física. Este enfoque permite atender necesidades mucho más amplias y fortalecer la relación con los clientes mediante propuestas consultivas.
Otro elemento diferenciador es el respaldo que la compañía ofrece durante el proceso comercial. Rodrigo Conde destaca que el objetivo no consiste en saturar al distribuidor con capacitaciones teóricas, sino facilitarle herramientas que permitan demostrar el valor de cada solución directamente frente al cliente.
“Nuestros productos son completamente vivenciales. Podemos explicar todas sus características, pero realmente el usuario entiende su valor cuando los utiliza. Por eso ponemos equipos de demostración a disposición del canal y acompañamos cada proyecto para resolver dudas directamente con el cliente final”.
Este esquema resulta especialmente relevante en un mercado donde los usuarios comparan experiencias antes que especificaciones técnicas. La posibilidad de probar un teclado ergonómico, experimentar la movilidad de un brazo para monitor o comprobar la facilidad de uso de una estación de acoplamiento facilita la toma de decisiones y fortalece la confianza en la solución propuesta.
Para el ecosistema de distribución, esta estrategia también significa reducir barreras de entrada hacia nuevos segmentos de negocio. Integradores especializados en infraestructura tecnológica pueden ampliar su oferta hacia proyectos de bienestar laboral, mientras que distribuidores enfocados en cómputo encuentran oportunidades para incrementar su ticket promedio mediante accesorios que complementan la inversión principal de sus clientes.
La ergonomía en el trabajo híbrido también abre espacio para nuevos servicios de valor agregado. Diagnósticos de estaciones de trabajo, asesoría para optimización de oficinas híbridas, diseño de espacios colaborativos y programas de renovación tecnológica son algunas de las iniciativas que el canal puede incorporar para diferenciarse dentro de un mercado cada vez más competitivo.
En este contexto, el acompañamiento continuo se convierte en un factor determinante. Más allá del portafolio, las empresas buscan socios tecnológicos capaces de entender sus necesidades y construir soluciones alineadas con la evolución de los modelos laborales. Ese cambio de enfoque fortalece la relación entre fabricantes, distribuidores e integradores y convierte a la ergonomía en el trabajo híbrido en un eje estratégico para generar nuevos negocios de largo plazo.
Kensington consolida una visión sostenible de la ergonomía en el trabajo híbrido
La evolución de los espacios laborales también ha impulsado una transformación en la forma en que las empresas evalúan los productos que incorporan a sus operaciones. Hoy, además de buscar rendimiento, durabilidad y facilidad de uso, las organizaciones prestan mayor atención al impacto ambiental de los accesorios tecnológicos que adquieren. Este cambio responde tanto a políticas corporativas de sostenibilidad como a una mayor conciencia de los usuarios, quienes valoran productos fabricados con materiales reciclados, empaques responsables y procesos de producción más eficientes.
En este contexto, la ergonomía en el trabajo híbrido también incorpora un componente ambiental que comienza a influir en las decisiones de compra. Para muchas compañías, adquirir soluciones que contribuyan a reducir residuos o que extiendan su vida útil representa una forma de avanzar hacia objetivos de sostenibilidad sin comprometer la productividad de los colaboradores.
Rodrigo Conde explica que este enfoque forma parte de la evolución del portafolio de Kensington, el cual durante el último año incorporó una nueva generación de productos desarrollados con materiales reciclados y empaques más amigables con el medio ambiente.

“Implementamos una línea de productos bajo el concepto EQ, donde utilizamos materiales reciclados y empaques sustentables. Eliminamos gran parte de los plásticos y los sustituimos por materiales de papel que ofrecen una mejor presentación del producto y reducen el impacto ambiental, manteniendo siempre la calidad que caracteriza a nuestras soluciones”.
Esta estrategia responde a una realidad del mercado: cada vez más organizaciones incorporan criterios ambientales dentro de sus procesos de adquisición. En consecuencia, distribuidores e integradores encuentran nuevas oportunidades para participar en proyectos donde la sostenibilidad representa un criterio de evaluación tan importante como el desempeño técnico o el costo total de propiedad.
La ergonomía en el trabajo híbrido también está relacionada con la durabilidad de los productos. Accesorios diseñados para acompañar varios ciclos de renovación tecnológica permiten disminuir reemplazos frecuentes, reducir desperdicios y optimizar las inversiones realizadas por las empresas. Esta visión favorece relaciones comerciales de largo plazo y fortalece la percepción de valor tanto para fabricantes como para el canal.
Otro aspecto relevante es la capacidad de adaptación del portafolio frente a los cambios que experimentan los espacios laborales. Conforme las oficinas evolucionan hacia modelos flexibles, los accesorios deben responder a diferentes escenarios de uso sin perder funcionalidad. Esa flexibilidad también contribuye a prolongar la vida útil de los productos, ya que pueden reutilizarse en distintos entornos sin necesidad de sustituirlos constantemente.
Para Kensington, esta evolución implica mantener un equilibrio entre innovación, calidad y disponibilidad. Rodrigo Conde señala que la compañía ha realizado un esfuerzo importante para garantizar inventarios suficientes durante la segunda mitad del año, especialmente considerando la demanda que generan temporadas como el regreso a clases y el cierre del ejercicio presupuestal de muchas organizaciones.
“Nuestra prioridad es fortalecer el inventario para responder oportunamente a los proyectos del canal y mantener un stock competitivo tanto con nuestros mayoristas como internamente. Preferimos lanzar productos cuando sabemos que podemos atender la demanda y respaldar a nuestros socios comerciales durante todo el proceso”.
Este enfoque resulta especialmente importante para distribuidores e integradores que desarrollan proyectos empresariales de largo plazo. Contar con disponibilidad constante permite planificar implementaciones, mantener condiciones comerciales estables y responder con mayor rapidez a nuevas oportunidades de negocio, incluso en un entorno donde persisten desafíos logísticos y comerciales a escala internacional.
En paralelo, la compañía continúa ampliando su presencia en categorías que responden directamente a las nuevas dinámicas laborales. Soluciones para conectividad, periféricos especializados, accesorios ergonómicos y dispositivos de seguridad física conforman una oferta que busca acompañar la transformación digital de las organizaciones desde una perspectiva integral.
La ergonomía en el trabajo híbrido deja así de ser únicamente una tendencia para convertirse en un componente estratégico dentro de la modernización de los espacios de trabajo. A medida que las empresas priorizan el bienestar de sus colaboradores, la eficiencia operativa y la sostenibilidad, el mercado de accesorios tecnológicos adquiere un papel cada vez más relevante. Para el canal, esta evolución representa una oportunidad para fortalecer su propuesta de valor mediante soluciones capaces de responder a los desafíos actuales y futuros del entorno empresarial.
Ergonomía en el trabajo híbrido como oportunidad para el crecimiento del canal
La consolidación del trabajo híbrido continuará transformando las decisiones de inversión de las organizaciones durante los próximos años. Conforme las empresas buscan atraer talento, mejorar la experiencia de sus colaboradores y optimizar sus espacios físicos, los accesorios tecnológicos dejarán de ser considerados elementos complementarios para convertirse en componentes estratégicos dentro de la infraestructura laboral. En ese escenario, la ergonomía en el trabajo híbrido seguirá impulsando proyectos donde convergen productividad, conectividad, seguridad física, sostenibilidad y bienestar, abriendo nuevas oportunidades para fabricantes, distribuidores e integradores especializados.
Para el canal, esta evolución representa mucho más que una ampliación del catálogo. Significa la posibilidad de posicionarse como un asesor capaz de diseñar soluciones completas para clientes que enfrentan nuevos retos operativos. En lugar de responder únicamente a solicitudes de hardware, el distribuidor puede participar desde etapas tempranas en la planeación de oficinas híbridas, recomendar configuraciones ergonómicas, integrar soluciones de conectividad y proponer tecnologías que incrementen la productividad sin perder de vista la experiencia del usuario.
Rodrigo Conde considera que ese acompañamiento cercano constituye uno de los principales diferenciadores de Kensington dentro del mercado empresarial. La intención, explica, es trabajar hombro a hombro con el canal para facilitar el cierre de proyectos y asegurar que cada solución responda realmente a las necesidades del cliente final.
“Queremos que los distribuidores nos consideren parte de su propio equipo. Nuestro objetivo es acompañarlos antes, durante y después de cada proyecto, ofreciendo soporte preventa y postventa, demostraciones de producto y asesoría para encontrar la mejor solución. No buscamos únicamente vender un accesorio; buscamos construir relaciones de largo plazo que generen beneficios para el canal y para el usuario final”.
Ese enfoque adquiere especial relevancia en un contexto donde los proyectos empresariales demandan tiempos de respuesta cada vez más rápidos y un mayor nivel de especialización. La posibilidad de contar con respaldo técnico, inventario disponible y asesoría directa facilita que distribuidores e integradores desarrollen propuestas de mayor valor agregado y fortalezcan su posición frente a clientes que buscan proveedores con capacidad consultiva.
La ergonomía en el trabajo híbrido también continuará evolucionando conforme aparezcan nuevos dispositivos, aplicaciones y modelos de colaboración. Tecnologías como la inteligencia artificial, los espacios inteligentes y las plataformas de trabajo colaborativo incrementarán la necesidad de accesorios capaces de integrarse de manera transparente a ecosistemas cada vez más complejos. En consecuencia, el mercado demandará soluciones flexibles que acompañen esa transformación sin sacrificar comodidad, seguridad o eficiencia.
Para Kensington, esa evolución representa una oportunidad para seguir ampliando un portafolio orientado a resolver desafíos concretos dentro de las organizaciones, mientras fortalece la relación con mayoristas, distribuidores e integradores que buscan diferenciarse mediante soluciones especializadas. La compañía apuesta por un modelo donde la innovación tecnológica se complementa con acompañamiento permanente, disponibilidad de producto y una estrategia comercial centrada en generar valor para todo el ecosistema de distribución.
En definitiva, la ergonomía en el trabajo híbrido dejó de ser una tendencia asociada exclusivamente al bienestar físico para convertirse en un factor que influye directamente en la productividad, la seguridad de la información, la optimización de espacios y la competitividad de las empresas. Para el canal de distribución, esta transformación abre un escenario de crecimiento sostenido, impulsado por clientes que requieren asesoría especializada y soluciones capaces de responder a las nuevas formas de trabajar. Bajo esta visión, Kensington busca consolidarse como un aliado estratégico para quienes desean capitalizar esta evolución del mercado y construir proyectos con mayor valor agregado y relaciones comerciales de largo plazo.



