Aunque los consumidores y las empresas han ganado conocimiento de tácticas como el phishing o el malware, existen muchos métodos menos conocidos y también dispositivos que los ciberdelincuentes utilizan. Esto se produce en un contexto en el que se documenta un aumento drástico en el número de ataques, como así también un incremento en el uso de dispositivos inteligentes en la cotidianidad, haciendo vital que tanto las empresas como los usuarios tomen en serio la ciberseguridad.
“Desde el robo de identidad hasta las pérdidas financieras, es vital que las personas en México sepan cuáles son los pasos apropiados para garantizar que todos sus dispositivos inteligentes, no solo sus teléfonos y computadoras, permanezcan seguros.”, comentó Daniela Menéndez, Country Manager de Palo Networks en México. “Las empresas también tienen una responsabilidad clave para proteger los datos de sus clientes. Con demasiada frecuencia vemos que se producen violaciones que comprometen la información del consumidor y que podrían haberse evitado con una configuración de ciberseguridad adecuada.”, puntualizó.
El potencial para que los consumidores se conviertan en víctimas de ciberdelitos se ha disparado a medida que la velocidad de ataque avanza rápidamente. En casi el 45% de los casos de ciberseguridad registrados por Palo Alto Networks este año, los atacantes exfiltraron datos en menos de un día después del abordaje, lo que significa que solo hay unas pocas horas para detenerlos.
Para los usuarios, las vías de ciberdelitos se están diversificando. Aunque desde la compañía encontraron que los ataques de phishing se redujeron un 17% en 2023, muchas más rutas se han abierto a través de los nuevos dispositivos inteligentes que han salido al mercado.
Nuevos tipos de ataques
Los investigadores han proporcionado una guía sobre los diferentes tipos de ataques.
- Ataques de gemelo malvado: Mediante este estilo, los ciberdelincuentes configuran una red Wi-Fi falsa en lugares públicos como restaurantes o aeropuertos, engañando a los usuarios para que se conecten a ella. Esto permite interceptar datos como contraseñas, correos electrónicos e información de tarjetas bancarias.
- Juice jacking: Los atacantes intervienen estaciones de carga públicas, como las que se encuentran en aeropuertos o cafeterías, para robar datos. Cuando los usuarios conectan sus dispositivos a estas estaciones, se puede inyectar algún software malicioso.
- Cryptojacking: Con esta modalidad, se secuestran los dispositivos de los usuarios para minar criptomonedas sin su conocimiento. Esta actividad no autorizada puede llevar a un aumento en los costos de electricidad, un rendimiento reducido del dispositivo y posibles daños al hardware.
- Electrodomésticos inteligentes: Apuntan a los consumidores con mucho más que solo su teléfono o computadora. Desde refrigeradores hasta cafeteras y otros electrodomésticos conectados pueden ser puntos de entrada para acceder a sistemas más críticos.
- Dispositivos wearables portátiles: Los electrónicos de fitness y otros dispositivos portátiles como relojes pueden exponer datos personales y de salud, lo que puede generar vulneraciones para consumidores o empresas.
- Sistemas de automóviles: Los autos con sistemas de entretenimiento conectados a Internet también pueden ser objetivos para los hackers. Estos podrían acceder a los datos personales del usuario, rastrear su ubicación o incluso interferir con las funciones del sistema.
“Si bien el número de ataques, el nivel de sofisticación y los métodos utilizados están evolucionando rápidamente, la buena noticia desde la perspectiva del consumidor es que se pueden reducir considerablemente las posibilidades de ser víctima de un hackeo siguiendo algunas buenas prácticas generales.”, finalizó Menéndez.
Para proteger datos personales, los consumidores deben asegurarse siempre de que sus dispositivos tengan las últimas actualizaciones de seguridad, usar contraseñas fuertes y únicas, como así también habilitar la autenticación de dos factores siempre que sea posible.
Al mismo tiempo, la prevención a la hora de abordar cualquier correo electrónico o mensaje de texto con un nivel de sospecha moderado es importante, ya que el número de ataques en estas modalidades sigue siendo bastante significativo y son cada vez más sofisticados, por lo que mantenerse informados de los más recientes cambios en el mundo digital será clave para evitar ser víctimas de ciberataques.
Finalmente, es recomendable hacer copias de seguridad de todos los datos con regularidad para proteger la información importante en caso de un ataque. A medida que los hackers continúan cambiando sus tácticas, los consumidores también deben estar al tanto de cómo pueden mantenerse alertas y seguros.








